Sabemos que para muchas lectoras el personaje será siempre el malo de la película. Tener a la novia embarazada y serle infiel no es algo como para recordar. Si la madre de tu hijo está enferma y tú te dedicas a estar con otras mujeres pues la opinión sobre ti creo que está muy clara.
Ahora bien, tras reconocer que su comportamiento no ha sido el mejor, algo que el propio Antonio ha reconocido varias veces, viene la segunda parte. Si acude a las visitas a su hijo, lo cuida y lo trata bien no creo que haya que seguir criticando su actitud. Pero, una vez más, en este país eso es imposible.
El pasado sábado tuvimos que soportar ver cómo los periodistas de este país siguen pensando que la tía de la madre del hijo de Antonio sigue viva. Fue verdaderamente partidista la intervención de la mayoría de ellos e incluso más de una vez oímos: “Una gran artista como ella que no puede trabajar por esta situación”.
La gran pregunta es, ¿puede alguien explicarnos qué entienden por gran artista?, ¿ser “sobrina de” le permite decir lo que quiera a ella y a su madre?, los insultos a Antonio están quedando en el olvido y el enemigo público número uno es el propio Antonio que, parece ser, no puede pasearse por la feria con su nueva novia porque lo dice la prensa, su ex pareja y su ex suegra.
¿Se les ha ido de las manos esta situación a los periodistas? Definitivamente sí. Siguen con el cuchillo en la boca atacando a personas por ser infieles. Cuánto nos gustaría saber de sus propias vidas para poder también comentarlas al público.
Imagen: La cosa rosa.












