David Beckham se despidió temprano de la temporada 2009/2010 de futbol. El jugador inglés sufrió una lesión jugando para el AC Milan que lo margina de lo que queda de la temporada e inclusive lo imposibilita para disputar el mundial. Por eso, ahora tiene tiempo libre de sobra mientras se recupera y por eso ha decidido pasar ese tiempo con sus hijos.
Resulta que su hijo Cruz es fanático del futbol, pero no del que juega su padre, sino más bien del americano. ¿Un inglés apasionado por el futbol americano? Bueno, hay que recordar que Papá Beckham ha jugado en la MLS, la liga estadounidense, por un buen tiempo y al parecer su hijo le salió fanático del deporte local.
Por eso, David aprovechó su tiempo libre de recuperación llevando a su hijo a ver a los grandes del deporte y es por eso que el pequeño Cruz pudo pelotear un poco con Tom Brady, quarterback profesional.
Así que al parecer Beckham ha podido encontrarle el lado positivo a su lesión y sus hijos han aprovechado para ser consentidos un poco más. ¡Afortunados!
Fuente: poprosa












