Sabemos que las celebrities no escatiman en gastos cuando se trata de cuidados personales, pero lo de Miley Cyrus se pasa. La chiquilla se gastó una fortuna en su peluquería. ¿En qué? En extensiones.
Imagínense la escena: Miley entra a la peluquería y saluda al peluquero. “Hola señor peluquero, quisiera ponerme unas extensiones… eso sí, ponga lo mejor de lo mejor, no ahorremos”. 20 minutos más tarde, ya con sus extensiones puestas, la Cyrus va a la caja a pagar y cuando ve la cuenta se encuentra con la desorbitante cifra de… ¡¡¡24.000 dólares!!!
O la crisis ha pegado muy fuerte en la peluquería a la que suele ir Miley o se ha puesto extensiones de cabellos de oro. Pero si hay que ser sinceros, para ella se trata más de una inversión que de un gasto: es su imagen la que después le reditúa sus buenos dólares para gastarlos… ¡en extensiones!
Fuente: poprosa












