Entre 56 y 66 millones de euros tendrá que pagarle la cantante a su marido del que se acaba de divorciar. Esta es la cifra que acaba de declarar la representante legal de la cantante, Liz Rosenberg.
En el lote del reparto de bienes se incluye una casa en Londres y un pub. La custodia de los niños sigue en el aire. Hasta el momento es el divorcio más caro de la historia de Inglaterra.
Pero a pesar del divorcio la pareja piensa pasar las Navidades juntos en Ascombe House, su mansión londinense. De momento los hijos están de gira por el mundo con su madre mientras que el padre ultima una película sobre Sherlock Holmes.
La cantante ha declarado sentirse muy mal por el cambio de rumbo de su vida personal donde no consigue demasiados éxitos. Aún así comentó que tienen la gran oportunidad de disfrutar de su vida profesional.
Deseamos tanto a la pareja como a su descendencia la mejor de las suertes y unas felices fiestas.
Fuente: Hola.












